8. Consejos después de colocarle una prótesis removible (de quita y pon)

· RECOMENDACIONES ·

  • Trate de adaptarse a su nueva situación de forma positiva, esforzándose con sus prótesis en boca.
  • Cepille sus prótesis después de todas las comidas. NUNCA lo haga con ellas en la boca.
  • Si la prótesis le hiciese rozaduras quítesela y enjuáguese con agua templada y sal. Ello calmará sus molestas llagas mientras acude a nuestra consulta.
  • Procure comer al principio alimentos blandos para hacer más fácil la masticación con su prótesis.

Protesis DentalesEs habitual que si a Usted le faltan piezas dentarias, se pueda morder los carrillos al comienzo de usar una prótesis. Ello es debido a que las mejillas y la lengua tienden a ocupar los espacios libres donde antes no tenía dientes.

Usted acaba de llenar su boca con una prótesis removible. No se alarme. Esa sensación angustiosa de ver su boca ocupada por un pequeño-gran trasto, que se ajusta a las formas y pliegues de las encías, irá desapareciendo gradualmente en la medida que se vaya acostumbrando al mismo. El tiempo de acomodación varía de unas personas a otras. Cuanto más empeño y esfuerzo ponga en el aprendizaje, menos tiempo tardará en su adaptación e integración. Al margen de algún pequeño retoque realizado por su dentista para terminar de ajustarla, lo demás dependerá solamente de usted.

El uso de una prótesis removible no deja de ser un arte a la vez que una práctica de gran habilidad.

Piense que si una prótesis la tuviese que llevar un niño, por su capacidad natural de aprendizaje y acomodación, el tiempo que tardaría en adaptarse sería mínimo. No sucede lo mismo con los adultos en el que dicha capacidad va disminuyendo a la vez que el “esfuerzo” empleado va siendo cada vez mayor. Para cuando llegamos a la edad en que perdemos los dientes el esfuerzo de aprendizaje y de adaptación no deja de ser ya un “sacrificio”, además obligatorio para con las prótesis. Pero Usted no debe caer en el desánimo. Nosotros le auguramos que con algo de “tesón” y buena “voluntad” va a obtener un buen resultado de acomodación con su prótesis, llegando a tener una gran destreza y maestría. Cuando esto suceda, se habrá olvidado de su prótesis y de que la lleva en la boca. Entonces la habrá hecho suya, al integrarla a su propia persona.

Las prótesis son herramientas indispensables para poder comer y además de complementar nuestra imagen estética, mantienen y aumentan nuestra autoestima.

Hoy en día no nos podemos imaginar una persona “sin dientes”. Puede ser algo estremecedor, desagradable y hasta mal visto. No cabe ni es posible ese grado de abandono y dejadez.

Las primeras horas con su prótesis:

Notará una sensación de cuerpo extraño que irá desapareciendo de forma gradual en las primeras semanas.

Notará una hipersalivación. Al tratarse de un elemento extraño en la boca, inicialmente segregará mayor cantidad de saliva, pero este fenómeno desaparecerá al cabo de unas horas.

Al utilizar por primera vez una prótesis removible sentirá cierta dificultad para hablar o pronunciar algunas palabras. Un buen sistema para acortar el periodo de adaptación es leer un texto en voz alta, haciendo hincapié en las palabras que supongan mayor dificultad.

Puede sentir nauseas. Esta sensación mejorará bebiendo algo de líquido.

Es probable que se muerda la mejilla, el labio o la lengua por la tendencia que tienen a introducirse en los espacios donde no había dientes. En poco tiempo esto dejará de ocurrirle.

Puede notar molestia en las zonas donde se apoya la prótesis o en sus rebordes, el dentista aliviará esas molestias puliendo la prótesis, y aconsejándole los productos que debe aplicarse.

La primera comida:

Para poder aprender a masticar con su nueva prótesis, deberá comenzar con alimentos blandos y fáciles de triturar. Poco a poco irá aumentando la consistencia de los mismos hasta poder llegar a hacerlo con los más duros y de mayor dificultad. Procure comer despacio.

Si es portador de una prótesis completa, conviene que mastique los alimentos distribuyéndolos a la vez a ambos lados de la boca. Así evitará que el fenómeno de palanca levante la prótesis al bascular de uno de los lados.

Tenga cuidado al comer frutos secos, pan tostado, frutas con pepitas, etc  ya que se le pueden introducir pequeños restos entre la prótesis y la encía, incrustándose y produciéndole molestias un tanto desagradables.

Evite los alimentos y productos pegajosos: Chicles, caramelos etc  que puedan alterar o desestabilizar la posición normal de la prótesis.

Manejo y mantenimiento:

Evite que al manipular su prótesis ésta se pueda caer al suelo o en el lavabo, ya que se podría fracturar.

Para colocar su prótesis en la boca deberá situarla de tal forma que se pueda acoplar en el lugar exacto. Luego bastará con presionarla única y exclusivamente con los dedos índices de ambas manos, hasta que encaje correctamente a través de un “ clic”. No fuerce nunca la prótesis mordiéndola para empujar y encajarla en su lugar; al no controlar bien la presión, podría romperla e incluso hacerse usted daño.

Para quitarse la prótesis, deberá ejercer en la misma una tracción basculante alternativa sobre ambos lados y a la vez (nunca de un solo lado).

Para dormir:

Si no tiene inconveniente es aconsejable quitarse la prótesis para dormir. Ello descongestionará y hará descansar sus encías y mucosas durante la noche. Además de esta forma podrá mantener húmedas las encías que es su estado natural. Mantenga su prótesis en un medio húmedo mientras duerme, preferentemente en un recipiente con agua al que se puede añadir pastillas desinfectantes indicadas por su dentista.

¡IMPORTANTE!: Tenga mucha paciencia y asúmalo como una necesidad y un mal menor el uso de sus prótesis. 

Resulta muchísimo más frustrante el no poder “disfrutar” de ellas.

Aparición de dolores:

Es normal al principio notar ligeramente dolorida la encía donde se apoya la prótesis. Igualmente puede aumentar la presión en los dientes donde van ajustados los retenedores (ganchos). Todo ello irá despareciendo al cabo de unos días.

Si apareciese alguna rozadura o herida en las encías, acuda a la consulta. Procure no quitarse la prótesis 12 horas antes de ser atendido; con ello nos facilitará la labor de poder localizar la zona lesionada al igual que la parte de la prótesis susceptible de ser retocada.

Debe acudir a la consulta siempre que detecte alguna anomalía en su boca, así como cuando se le aflojen los mecanismos de sujeción de la prótesis.

Las encías con el tiempo sufren modificaciones produciendo desajustes en las prótesis. Estos desajustes son los que provocarán molestias y dolores en ellas. Cuando esto suceda las prótesis serán corregidas en la consulta.

Higiene:

Después de cada comida deberá quitarse la prótesis y cepillarla. Nunca lo haga con la prótesis dentro de la boca ya que existen zonas a las que no conseguirá acceder, quedándole restos sin eliminar. Los ganchos retienen, además, cantidad de alimentos. Si por circunstancias especiales tiene dificultad para limpiar su prótesis, deberá quitársela por lo menos para aclararla con agua y enjuagarse la boca. Buscará entonces el momento más adecuado para poder limpiarla,  por lo menos una vez al día y en profundidad.

Si tiene dientes remanentes (suyos) límpielos cuidadosamente, prestando especial atención a aquellas piezas en las que se sujeta la prótesis por medio de sus ganchos (retenedores).

Nunca introduzca la prótesis en lejía u otros productos abrasivos. Puede desinfectarla periódicamente con soluciones desinfectantes comercializadas específicamente para tal fin.

Precauciones:

Sea precavido al bañarse en el mar o la piscina. Al introducirse agua en la boca se puede provocar la desinserción de la prótesis, su movilización y expulsión con la consiguiente pérdida de la misma.

Sea prudente al estornudar, toser fuerte o devolver, pues en tales circunstancias la prótesis puede ser expulsada violentamente de forma involuntaria.

Tenga cuidado en no dejar caer su prótesis porque podría romperse. En caso de que sucediese trate de buscar los fragmentos para poder recomponerla en la clínica.

En caso de rotura de la prótesis no intente arreglarla usted mismo. Acuda a su dentista. (Los pegamentos comerciales no son válidos y pueden alterar los bordes fracturados, complicando el posterior arreglo en clínica)

Debe acudir periódicamente a la revisión de su prótesis. La encía sobre la que se apoya es un tejido vivo en constante transformación y con el tiempo sufre variaciones. La prótesis por el contrario es una estructura rígida y artificial que no va a seguir a la encía en sus cambios de tamaño. Será conveniente por tanto, controlar esos desajustes para evitar muchas veces el masticar incómodamente o la aparición de posibles llagas o úlceras en las encías. Su dentista le aconsejará en esa situación sobre la conveniencia de realizar alguna modificación en su prótesis. Si la prótesis va retenida por implantes el control se debe realizar al comienzo cada seis meses.

Las prótesis no son para toda la vida. Los materiales que la componen sufren desgaste con el tiempo, siendo necesario en un tiempo prudencial la confección de una nueva. El tiempo medio de duración de una prótesis en condiciones óptimas suele ser de 5 a 8 años. Los ajustes deberán realizarse dentro de ese tiempo.

2019-02-07T12:40:27+00:00Por |Consejos y Recomendaciones|
Marfilden
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