La higiene bucal

Como mantener su boca sana, a través de una buena higiene bucal.

El mantenimiento de su salud bucal y de los tratamientos que le hemos realizado va a depender en gran medida de su higiene. Además, una mala higiene bucal puede derivar en otros problemas de salud, por tanto, no sólo es importante el hábito, sino también el realizarlo de una manera correcta.

La placa bacteriana (principal responsable de lesiones como la caries o la enfermedad periodontal) es una película blanquecina y pegajosa que se forma entre los dientes, incluso en ausencia de alimentos. La eliminación de ésta se hará mediante una correcta higiene bucal y los productos que detallamos a continuación.

La pasta de dientes son productos cremosos con distintos componentes cuyo fin es el de ayudar a la limpieza de los dientes. Existen diferentes tipos en el mercado según sean sus distintos componentes para lo que estén destinados. Pueden contener abrasivos, antiinflamatorios, blanqueadores, protectores del esmalte…

En Marfil Den, su dentista le ayudará a escoger el más adecuado en función de sus necesidades.

El cepillo dental es el elemento más importante en la higiene de la boca, ya que con él barremos las superficies dentarias arrastrando los restos de alimentos que quedan tras la ingesta, en las comidas.

Debemos utilizar un cepillo de cerdas artificiales suaves y que nos permita acceder a la limpieza de todos los dientes. Su cabeza debe ser pequeña y con un mango que nos permita sujetarlo con firmeza. Las cerdas han de ser de nylon suave y redondeadas en los extremos; si las cerdas son excesivamente duras pueden desgastar el esmalte.

Es recomendable cepillarnos los dientes tres veces al día, después de cada comida, durante tres o cuatro minutos como mínimo. Una vez concluido el cepillado debemos lavar el cepillo con agua para limpiarlo de posibles restos que hayan quedado adheridos.

Debemos cambiar el cepillo cuando veamos que las cerdas comienzan a perder su rigidez, quedando dobladas. También es aconsejable llevar siempre un cepillo de dientes si comemos fuera de casa, bien en el colegio o en el lugar de trabajo.

Decidir cuál es la técnica más adecuada de cepillado para cada persona, dependerá de la posición de sus dientes y del estado de sus encías, pero la técnica que más recomendamos es la técnica de cepillado circular, que consiste en cepillar las caras externas de los dientes colocando el cepillo en un ángulo de 45º apoyándonos en la unión encía- diente, deslizamos el cepillo con suavidad mediante pequeños movimientos circulares y laterales de forma que las cerdas penetren con suavidad entre los dientes, y en la unión de los mismos a la encía. Seguidamente, haremos el mismo recorrido por las caras internas de los dientes, para estas zonas colocaremos el cepillo en posición vertical.

A continuación, limpiaremos las caras masticatorias de los dientes con movimientos también circulares y laterales, y por último cepillaremos la lengua para arrastrar las bacterias y refrescar el aliento.

Si durante el cepillado sangrase la encía debemos masajearla con el cepillo para favorecer la circulación sanguínea, descongestionándola y desinflamándola, y así pasar de una encía de color rojo vino a una encía de color rosa de aspecto sano y natural. Si pasados unos días la encía siguiese sangrando es importante que acuda a su dentista

La seda o hilo dental es un complemento obligatorio para una correcta higiene bucal, y debemos acostumbrar a los niños a utilizarla desde pequeños. La placa bacteriana se acumula en las zonas entre dientes a las que el cepillo no tiene acceso, de ahí la importancia de pasar la seda dental para eliminarla. Los pasos a seguir son:

  • Corte aproximadamente 50 cm de seda y enróllelo entre los dedos medios (corazón) de ambas manos.
  • Sujételo entre los dedos pulgar e índice.
  • Apoye el hilo en los dedos pulgares para limpiar entre los dientes superiores.
  • Deslice el hilo de arriba(encía) a abajo entre los dientes y viceversa.
  • Asegúrese de llegar justo debajo de la línea de la encía suavemente.
  • Realice el movimiento varias veces entre dientes sin olvidar los dientes posteriores.
  • Enjuáguese la boca con agua o con el colutorio indicado por su dentista.

Existen unos dispositivos denominados porta hilo dental, para aquellas personas que no tiene destreza en el manejo de la seda dental, y que facilita la higiene entre dientes principalmente en el sector posterior. De igual manera si tiene dificultad en la técnica, es aconsejable utilizar cinta dental con cera que favorece que se deslice y penetre entre los dientes con mayor facilidad.

En personas con separaciones entre dientes, enfermedad periodontal, implantes, brackets de ortodoncia…. es muy importante el uso de los cepillos interdentales para prevenir la inflamación de las encías y las caries entre dientes.

Se debe introducir el cepillo suavemente y sin forzar entre los dientes a nivel de la encía, moviéndolo de dentro hacia afuera un par de veces. En el caso de que el cepillo no entrase se debe cambiar por uno de menor tamaño.

 

Funcionan mediante un motor accionado por pilas o bien conectándolos a la corriente.

El cepillo eléctrico realiza miles de rotaciones por minuto, no es necesario realizar presión sobre los dientes, y la misma rotación realiza un masaje sobre las encías que favorece su circulación sanguínea y su desinflamación. Esto no implica que se pueda disminuir el tiempo de cepillado, y se aconseja habitualmente como complemento al cepillado manual.

Lo que se pretende con este tipo de dispositivos es eliminar mediante agua a presión los restos de alimentos acumulados entre los dientes o debajo de las prótesis. Se puede utilizar solo agua o mezclarlo con algún antiséptico, pero nunca van a sustituir al cepillo ni a la seda dental. Son de gran utilidad en la limpieza de prótesis fijas o fundas ya sean sobre dientes naturales o sobre implantes.

Lo colutorios son productos que se emplean para completar una buena higiene y como complemento de la misma. Se emplean en enjuagues bucales dando sensación de frescura, y ayudan en la prevención de la caries y la formación de placa bacteriana. También tienen un importante papel como antisépticos tras intervenciones quirúrgicas. Entre los componentes de éstos un 18 a un 26% suele ser alcohol, lo que produce una sensación de ardor si no se rebaja en agua.

Es importante recordar que los enjuagues bucales nunca serán sustitutos de los cepillos dentales. El antiséptico natural más barato tras una intervención quirúrgica es la sal común disuelta en agua.

En resumen, el hábito de una higiene bucal y una correcta técnica en su realización, serán fundamentales para mantener la salud de nuestros dientes y encías, ya que de no ser así acumularíamos bacterias procedentes de los restos de alimentos, situación que derivaría en caries y enfermedades periodontales como la gingivitis y la periodontitis, pudiendo esta última llegar incluso a causar la pérdida de los dientes.

Por |2018-07-26T08:46:41+00:0018 junio, 2018|Dental|