Salud dental en niños

Recomendaciones para la salud dental en niños.

Los buenos hábitos para el cuidado dental de los niños deben comenzar a partir de los seis u ocho meses de vida, que es cuando empiezan a salir los primeros dientes.

Antes de comenzar la erupción dentaria del bebé, debemos limpiar sus encías con una gasa humedecida en agua hervida después de cada toma de alimento.

Hay niños que utilizan el chupete como efecto calmante durante el molesto proceso de la erupción de los dientes, además el chupete reduce la incidencia de muerte súbita, y los efectos perjudiciales que pueda provocar en la alineación de los dientes son pasajeros siempre y cuando este hábito desaparezca antes de los tres años de edad del niño.

Siempre debemos evitar compartir cubiertos con el bebé así como besarles en la boca. La verdadera prevención ha de comenzar justo en los momentos previos a la erupción de los dientes y es a partir de entonces, cuando debemos pensar en ir retirando el chupete de forma definitiva (hacia los dos años).

Con la erupción de los primeros dientes, el bebé puede presentar fiebre, llanto, babeo intenso, enrojecimiento en el culito e inflamación de la encía donde va a a salir el diente. Ante tal situación y en caso de duda debemos acudir al pediatra o al dentista. Existen disponibles en farmacias geles fríos y mordedores, que alivian la molesta sensación de encía irritada que presenta el bebé.

Desde el momento que el niño ya tiene algún diente en la boca es aconsejable después de la última toma de la noche realizar una limpieza antes de acostarse, ya que durante el sueño disminuye la producción de saliva y las bacterias presentan mayor actividad para producir caries. También debemos evitar que el niño utilice el pulgar para dormirse, pues este hábito puede ser la causa de deformaciones del paladar que posteriormente deben ser corregidas por el ortodoncista.

Lo que no se debe hacer jamás es untar el chupete en leche condensada o en azúcar para que el bebé deje de llorar, porque de esta manera favorecemos la aparición de las primeras caries.

La limpieza de los dientes del niño debe realizarse siempre bajo la vigilancia de un adulto y con un cepillo dental infantil con cerdas suaves y una pequeña cantidad de pasta dentífrica infantil con la concentración adecuada de flúor. El flúor es muy eficaz en la prevención de la caries, pero si el niño traga mucha cantidad de éste a través de las pastas dentales o de colutorios en la edad en que se están formando sus dientes, puede ocurrir que se produzcan alteraciones en el esmalte (fluorosis) dando lugar a antiestéticas manchas. Por ello es muy importante conocer si la concentración de flúor que estamos dando a nuestro niño en la pasta dental es la adecuada: hasta los dos años debe ser hasta 500ppm de flúor, de dos a seis años entre 1000 y 1450 ppm de flúor, y a partir de los seis años utilizaremos pastas dentales con 1450 ppm de flúor. Además, el agua de consumo en Euskadi está fluorada, lo que se traduce en efectos óptimos en la protección de la salud bucodental.

La primera visita al dentista se debe realizar al cumplir el primer año, será una visita divertida, en la que trataremos de que el niño coja confianza con el personal de la clínica.

A partir del primer año son frecuentes las caídas de los niños y sus consiguientes traumatismos dentales. En caso de sangrado por un corte en el labio o en la encía, presionaremos sobre la herida con un paño con agua fría o hielo y acudiremos a la clínica.

Debemos tener especial cuidado en que el niño pueda llevarse a la boca piezas pequeñas y que no tenga a su alcance medicamentos ni enchufes

En resumen: una dieta adecuada con bajo contenido en azúcares, una higiene correcta, el control del flúor, y un seguimiento por parte del dentista son elementos básicos a considerar en los cuidados dentales de los niños.

Por |2018-07-26T08:46:37+00:0018 junio, 2018|Dental|